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Volumen 14, número 6
Ene / Feb 2017 . vol. 14 / núm. 6

Prueba de disolución

Un método de disolución debe tener un poder discriminatorio adecuado que le permita poder detectar los cambios de formulación que afectan la tasa de disolución de un producto farmacéutico.

Por Adeline Siew, PhD

PRUEBA DE DISOLUCIÓN



PhD Adeline Siew

Un método de disolución debe tener un poder discriminatorio adecuado que le permita poder detectar los cambios de formulación que afectan la tasa de disolución de un producto farmacéutico.

La prueba de disolución es una herramienta importante para caracterizar el desempeño de las formas farmacéuticas sólidas orales. Su importancia se basa en el hecho de que para que un fármaco sea eficaz, primero debe ser liberado del producto y disolverse en los líquidos gastrointestinales antes de que la absorción en el torrente sanguíneo pueda ocurrir. En otras palabras, la tasa y el alcance de la absorción del fármaco se determinan por su disolución a partir de la forma farmacéutica.

Para un producto comercial, este ensayo se utiliza habitualmente para fines de control de calidad y aseguramiento de la calidad, para garantizar la coherencia entre los lotes de producción o para justificar cambios a escala y posteriores a la aprobación del proceso de fabricación. Durante la fase temprana de desarrollo de fármacos, el ensayo de disolución ayuda al diseño de la formulación y a la optimización de la liberación de fármacos (2); se realiza principalmente para evaluar la estabilidad del producto, controlar los cambios en la formulación a lo largo del tiempo y establecer correlaciones in vitro - in vivo (3). En los casos en que se han demostrado correlaciones in vitro-in vivo, la disolución puede usarse como una prueba sustituta para predecir el rendimiento in vivo de los productos farmacológicos (4). Desde el punto de vista regulatorio, los ensayos de disolución desempeñan un papel importante en el proceso de toma de decisiones, particularmente en el desarrollo y aprobación de formas farmacéuticas genéricas, donde los estudios humanos innecesarios pueden evitarse sin comprometer la calidad de los medicamentos genéricos.

Un ensayo de disolución mide la cantidad de fármaco que entra en solución durante un período de tiempo bajo condiciones estandarizadas. Los factores que afectan a la disolución de un fármaco incluyen las propiedades intrínsecas del API (por ejemplo, solubilidad, humectabilidad, tamaño de partícula, área superficial, morfología, polimorfismo), la composición de la formulación y características (por ejemplo excipientes, dureza, proceso de fabricación) y el método de disolución utilizado para su evaluación (por ejemplo, aparato, medio, condiciones de prueba, muestreo y análisis de la muestra) (6).

En las pruebas de disolución, el objetivo es desarrollar un método discriminatorio que sea sensible a las variables que afectan a la velocidad de disolución y, por consiguiente, al rendimiento in vivo del fármaco. El método debe ser capaz de distinguir entre los productos farmacéuticos fabricados bajo condiciones establecidas y formulaciones con variaciones significativas para las variables de fabricación críticas más relevantes, tales como el tamaño de partícula de la sustancia farmacéutica, fuerza de compresión y dureza de la tableta (7). El método de disolución debe ser también suficientemente robusto y reproducible para operaciones diarias, así como transferible entre laboratorios (7).

Aparato de disolución
La Farmacopea de los Estados Unidos y la Farmacopea Europea describen cuatro aparatos de disolución diferentes que pueden usarse para desarrollar un método de disolución apropiado para formas farmacéuticas sólidas orales basado en las características del fármaco (8, 9).

El aparato 1 (canastilla) y el aparato 2 (propelas) son los métodos más comúnmente utilizados en las pruebas de disolución. El aparato 1 consiste en un recipiente hecho de vidrio u otro material inerte, transparente y una cesta cilíndrica unida a la parte inferior de un agitador giratorio. La configuración para el Aparato 2 es generalmente la misma, excepto que se utiliza una propela formada a partir de una cuchilla y un eje como elemento de agitación. Pueden usarse sifones para formas farmacéuticas que de otro modo flotarían. Estos aparatos son sencillos, robustos, bien estandarizados y suficientemente flexibles para permitir ensayos de disolución para una amplia variedad de formas de dosificación sólida oral (1). Se recomienda canastillas y propelas para el desarrollo del método de disolución a menos que se demuestre que son insatisfactorias (1). Una desventaja con los métodos de canasta y propelas es que el volumen para la disolución es fijo. Además, la simulación de la condición de tránsito gastrointestinal no es fácilmente posible.

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